Baba Yaga: cómo organiza y emplea Ucrania sus drones bombarderos pesados
Un original ucraniano sin verdaderos imitadores: el dron multirrotor pesado Baba Yaga tiene tanto éxito que Rusia ha creado unidades de caza específicas. Un repaso a los orígenes, la estructura de la compañía, el equipamiento, los costes y las contramedidas.

Casi ningún sistema de armas de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania es tan genuinamente ucraniano como el multirrotor pesado conocido como Baba Yaga: hasta ahora prácticamente no ha encontrado imitadores en todo el mundo. Eso no resta éxito al concepto; al contrario, Rusia ha creado ya unidades específicas cuya única tarea es cazar a las Baba Yaga, temidas desde hace años.
Orígenes en Aerorozvidka
El dron bombardero pesado surgió durante el conflicto del Donbás, años antes del ataque ruso de 2022. La idea procedía de la ONG Aerorozvidka (Аероро́звідка, reconocimiento aéreo). Entre 2014 y 2017 se desarrolló el octocóptero R18, de ocho rotores, a partir de drones agrícolas. Con 17 kilogramos de peso, se mantenía en el aire 45 minutos y transportaba una carga útil de cinco kilogramos en un radio de cinco kilómetros.

Concebido originalmente para transportar suministros, pronto encontró un uso práctico en combate. Además del primer sistema, el R18, no tardaron en sumarse tipos comparables de otros fabricantes bajo el nombre colectivo de Baba Yaga.
Contra posiciones en contrapendiente o carros de combate en posiciones parcialmente cubiertas, la artillería y los morteros no podían corregir el tiro con suficiente rapidez: los radares de contrabatería los habrían localizado y ellos mismos habrían quedado bajo fuego. El octocóptero, en cambio, se mantenía de noche sobre el objetivo y lanzaba granadas de mortero y cargas huecas con gran precisión, logrando a menudo un impacto directo en el primer lanzamiento.
Una compañía propia en el batallón de drones

En febrero de 2024, por decreto del presidente Volodímir Zelenski, Ucrania creó oficialmente las Fuerzas de Sistemas No Tripulados (SBS) como rama independiente.
Las SBS representan actualmente alrededor del dos por ciento del conjunto de las fuerzas armadas de Ucrania. Se organizan en batallones, regimientos y brigadas. Su comandante Robert «Magyar» Brovdi fija como objetivo el cinco por ciento de los efectivos totales de las fuerzas de defensa de Ucrania.
Las grandes formaciones crecen con rapidez y, por ello, se reorganizan constantemente; por debajo de ellas, sin embargo, van surgiendo unidades más estables.
Un batallón de drones, por ejemplo, comprende una compañía de combate cercano, una compañía de reconocimiento cercano, una compañía de reconocimiento de largo alcance y una compañía de drones de ataque para distancias medias y largas, además de una compañía de drones bombarderos.

Esta compañía de drones pesados se divide en dos secciones, cada una con dos pelotones, que a su vez constan de dos equipos cada uno. Resultan así ocho equipos independientes de drones pesados, cada uno con una dotación de tres soldados.
Bombas, minas, suministros
El bombardeo de precisión, el minado y la logística en el frente son las tareas de los drones pesados hexacópteros y octocópteros. Según el tipo y la carga, su radio de acción va de cinco a 25 kilómetros.
Se convirtieron en un elemento clave de la guerra de drones ucraniana sobre todo por su capacidad de carga. Son habituales cargas útiles de 15 a 30 kilogramos; una variante más reciente llega incluso a 150 kilogramos. Esto permite transportar varias granadas de mortero o cabezas de carga hueca y soltarlas sobre objetivos estáticos.

Las posiciones detectadas dentro del alcance deben contar, por tanto, con ser bombardeadas en cualquier momento, sobre todo de noche. Como su firma acústica y térmica es elevada, los drones multirrotor pesados utilizan la oscuridad como protección natural frente al reconocimiento y la defensa aérea rusos.
El sistema es también muy eficaz para sembrar minas en la línea del frente o a lo largo de las rutas logísticas. Los drones pesados abastecen además con frecuencia a sus propias unidades en posiciones avanzadas con suministros urgentes, ya sea munición, agua, alimentos o medicamentos.
Cómo transcurre una misión de Baba Yaga
Según fuentes rusas, los equipos de drones bombarderos están especializados en misiones rápidas. Suelen tomar posición al anochecer, a entre tres y siete kilómetros del objetivo, completan varios vuelos y se retiran antes del amanecer. La norma es un mínimo de tres vuelos por equipo y jornada de operaciones.

Para alcanzar varios objetivos simultáneamente desde distintas direcciones y lograr un efecto de ataque coordinado, a menudo despegan varios drones a la vez. Tras cada operación, los equipos cambian de posición para que el reconocimiento y el fuego de respuesta enemigos no puedan localizarlos.

La compañía de drones bombarderos trabaja en estrecha colaboración con la compañía de reconocimiento cercano del batallón. Inmediatamente antes del ataque, esta comprueba una vez más las coordenadas del objetivo y evalúa los daños en tiempo real. Este ciclo de procesamiento de datos reduce de forma significativa el riesgo de fracaso, y cada vuelo se aprovecha con la máxima eficiencia. Algunos equipos cooperan además con unidades de artillería: ayudan en la adquisición de objetivos o complementan desde el aire los ataques artilleros.
Los grandes drones multirrotor requieren una formación y un mantenimiento exhaustivos. Por ello, sus equipos operadores suelen organizarse como unidades especializadas a nivel de brigada o batallón, con apoyo logístico, instalaciones de formación y cadenas de mantenimiento propios.
Qué lleva un equipo
Como unidad táctica independiente, cada equipo de la compañía de drones bombarderos consta de tres personas: piloto, operador de control de objetivos y técnico. El equipo dispone de un vehículo para el transporte, normalmente una pickup todoterreno o un minibús.

El kit de operación del dron incluye un mando a distancia con pantalla, transmisor, mástiles de antena y cables. A ello se suman radios UHF/HF, un terminal Starlink para las comunicaciones y una tableta como terminal de mando y control (C2). La energía procede de un generador (como el Honda EU22i) y una estación de energía portátil de 1 a 1,5 kW de capacidad (como la Eco Flow Delta 3), además de una estación de carga para las baterías LiPo de los drones y baterías LiPo de repuesto.

En combates intensos, según cálculos de fuentes rusas, Ucrania necesita 240 drones pesados por compañía y mes. A ello se añaden más de 1700 unidades de munición de distintos tipos, entre ellas granadas de mortero de 82 milímetros, cargas huecas y minas.
Mantener la compañía en combate cuesta, según se afirma, unos 7,5 millones de euros al mes, incluidos el reabastecimiento de drones y municiones y la sustitución de los componentes perdidos en acción.

La caza rusa de los drones bombarderos
Rusia ha creado unidades específicas encargadas expresamente de interceptar los drones bombarderos pesados ucranianos. Así lo describió Andriy Nazarenko, comandante del batallón de sistemas no tripulados «Bulava» de la 72.ª Brigada Mecanizada Independiente, en una entrevista con la revista militar ucraniana Militarnyi.
Nazarenko declaró a Militarnyi: «Hay unidades separadas que se dedican directamente a abatir nuestros drones. Lo hacen con diversos drones de visión en primera persona (FPV) desplegados allí, y con drones con redes; es decir, hay una variedad de métodos».

Para contrarrestarlo, las fuerzas de seguridad y defensa de Ucrania ya disponen de ciertas soluciones, según Nazarenko, que se están implantando actualmente.
Créditos de las imágenes
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