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Sistemas no tripulados / Aerial Drones

Helicóptero no tripulado con 20 años: el Camcopter y una mirada al futuro de Schiebel

Desde hace dos décadas, el helicóptero no tripulado Camcopter S-100 marca la aviación no tripulada. Ahora, el S-300 espera su turno. Hans Georg Schiebel habla de la evolución del S-100, de las misiones del nuevo modelo y de Austria como lugar de innovación.

Camcopter S-100
© Schiebel

Traducido de la entrevista original en alemán:Revisado por la redacción de Unmanned Magazine.

Desde hace dos décadas, el helicóptero no tripulado Camcopter S-100 marca la aviación no tripulada y hoy está en servicio en todo el mundo. Pero el desarrollo no se detiene: con el S-300 espera su turno un nuevo modelo que será aún más potente y versátil.

En esta entrevista, el director de Schiebel, Hans Georg Schiebel, habla de la evolución del S-100, de los retos del desarrollo tecnológico y de las futuras aplicaciones del S-300, así como del papel de Austria como lugar de innovación en un panorama de política de seguridad en plena transformación.

@Georg Mader
© Georg Mader

Señor Schiebel, 20 años de Camcopter: ¿qué es lo que más se le ha quedado grabado?
Un momento que me recordó mucho a los primeros tiempos fue el primer vuelo de nuestro recién desarrollado Camcopter S-300 este año. Siempre impresiona cuando un proyecto en el que se han volcado tanta energía, tanto conocimiento y tanta pasión despega realmente por primera vez. Así fue entonces con el S-100, y así es ahora con el S-300, quizá solo un poco más grande. (sonríe) En los últimos 20 años hemos crecido enormemente como empresa y hoy contamos con más de 45 clientes en cinco continentes. En Ucrania ya llevábamos diez años operando para la OSCE antes de que comenzara la guerra. Allí adquirimos una valiosa experiencia con las tecnologías de inhibición, un conocimiento que hoy nos resulta muy útil.

El helicóptero tiene dos décadas. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué antigüedad tienen las unidades más antiguas que siguen en servicio?
Internamente ha cambiado muchísimo en este tiempo. A lo largo de todo el periodo de producción se han optimizado casi todos los componentes del interior del fuselaje. Invertimos continuamente un gran esfuerzo en seguir ampliando nuestro liderazgo tecnológico. Nuestros helicópteros pueden identificarse de forma inequívoca por su número de serie, que en principio es una especie de designación de bloque. El Camcopter más antiguo que conozco y que sigue volando tiene 19 años y, por supuesto, seguimos ofreciéndole soporte. Si un cliente lo desea, puede enviarnos los archivos de registro para su análisis. Al mismo tiempo, formamos a nuestros clientes para que puedan realizar ellos mismos la detección temprana de necesidades de mantenimiento.

Camcopter S-100
© Schiebel

El S-100 se utiliza sobre todo para la vigilancia marítima. ¿Cuánto se ahorra en costes frente a un sistema tripulado?
El S-100 se utiliza por igual en el mar y en tierra. Los costes de operación de un buque de guerra por milla náutica son, como es sabido, exorbitantes; ni siquiera hace falta empezar a calcular. Pero incluso en comparación con un helicóptero tripulado, los costes del S-100 son hasta cincuenta veces menores. A ello se suma el factor humano: cuando se pierde un helicóptero tripulado, no solo está en juego la aeronave, sino también la vida de los pilotos. Si ocurre lo peor, es una tragedia humana. Cuando se pierde un dron, solo se pierde una máquina, y puede reemplazarse.

El nuevo S-300 llegará pronto. ¿Continuará la producción del S-100?
Sí, por supuesto. El S-100 es líder del mercado mundial en su clase. Convence especialmente en los ámbitos de la inspección y el reconocimiento. Con una carga útil máxima de 50 kilogramos, ya ofrece numerosas aplicaciones. El S-300, en cambio, está concebido para cargas útiles mayores y una autonomía más larga. Puede transportar hasta 250 kilogramos, lo que permite aplicaciones totalmente nuevas. Un ejemplo es su empleo en la guerra antisubmarina: el S-300 puede lanzar varias sonoboyas cuyos datos se transmiten en tiempo real al centro de operaciones mediante una función de retransmisión. De este modo contribuye de forma significativa al reconocimiento submarino. Damos especial importancia a que ambos sistemas, el S-100 y el S-300, puedan operarse desde la misma estación de control en tierra. Así, un cliente que disponga de ambos modelos puede decidir libremente, hasta pocos minutos antes del inicio de la misión, qué helicóptero lanzar.

Camcopter S-100
© Schiebel

Visualmente, el S-300 parece un S-100 ampliado. ¿Qué hay de nuevo? ¿En qué punto se encuentra el proyecto?
El parecido familiar es totalmente intencionado. Bajo la superficie, sin embargo, el S-300 es un desarrollo completamente nuevo, con otro concepto de propulsión y de rotor. Actualmente realizamos pruebas con un demostrador, un bastidor de tubo de acero que contiene todos los componentes mecánicos importantes, y los resultados obtenidos hasta ahora son sorprendentemente positivos. A finales de mayo terminaremos el primer helicóptero fabricado íntegramente con materiales compuestos. En este momento, entre 30 y 40 empleados trabajan exclusivamente en el desarrollo del S-300. Nuestro calendario es claro y ambicioso, y trabajamos a pleno rendimiento para cumplirlo. En junio comenzarán los primeros vuelos de prueba con prototipos completos de fibra de carbono.

¿Hay algún aspecto prioritario durante los vuelos de prueba?
Hay tres grandes temas en primer plano: el peso, el peso y el peso. Cada kilo que se ahorra significa más carga útil o más capacidad de combustible, y precisamente en el reconocimiento submarino los tiempos de misión largos son decisivos.

El S-100 forma parte hoy de la guerra naval. ¿Se ha superado así el umbral de un sistema puramente de doble uso?
No, el umbral se mantiene. En Austria seguiremos actuando como proveedor de doble uso. Sin embargo, los requisitos del mercado están cambiando muy deprisa. Los presupuestos de defensa en Europa aumentan considerablemente, y es perfectamente concebible que, por ejemplo, Schiebel France responda a ello con ofertas acordes. Como tenemos una presencia internacional, nos preparamos para hacer nuestra aportación. No obstante, el desarrollo, la producción y la venta de variantes militares de nuestros sistemas deben realizarse en el extranjero, no en Austria.

¿Así que estos productos no pueden fabricarse en Austria?
La burocracia y la situación jurídica en Austria son muy complejas. En Francia, el S-100 está autorizado tanto para uso militar como civil, pero no en Austria. Es cierto que aquí contamos con especialistas excelentemente formados y que a lo largo de los años hemos recibido un buen apoyo en muchos ámbitos. Al mismo tiempo, cada vez es más difícil conseguir zonas de pruebas para los vuelos de desarrollo. Esto frena considerablemente la innovación y es un reto al que nos enfrentamos a diario. Nuestro sector evoluciona muy rápidamente y, para seguir siendo competitivos a escala internacional, siempre debemos ir un paso por delante de la competencia.

Camcopter S-100
© Schiebel

¿Cuánto tarda un nuevo cliente en recibir su Camcopter desde Austria?
El tiempo de producción es de tres a seis meses. Mientras tanto ya puede comenzar la formación del personal de vuelo y de mantenimiento, que se completa en ocho semanas. Estamos en una posición óptima para entregar con rapidez. Sin embargo, algunos componentes tienen plazos de entrega largos: las piezas forjadas, por ejemplo, tardan hasta 18 meses desde el pedido hasta la entrega. Aunque no fabricamos helicópteros para almacén, sí tenemos ya en existencias los componentes estandarizados con los que se montan los sistemas. Esto nos permite responder con flexibilidad y rapidez a las consultas de los clientes.

Créditos de las imágenes

© Schiebel · © Georg Mader
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